El reto
El propietario quería cargar su vehículo eléctrico en casa en pocas horas, con un cargador trifásico de 11 kW en el garaje, sin comprometer la seguridad de la instalación existente ni superar la potencia contratada.
Nuestra solución
Estudiamos la potencia disponible y dimensionamos una línea independiente para el punto de recarga, con su propio cuadro de protecciones (magnetotérmico y diferencial) junto al cargador. La instalación se ejecutó en superficie con tubo rígido, siguiendo la instrucción ITC-BT-52 del REBT, y preparamos la documentación necesaria para su legalización.
Resultado
La vivienda dispone de un punto de recarga de 11 kW seguro, legalizado y preparado para cargar el vehículo cada noche.