El reto
Una nave industrial de gran longitud, con un consumo elevado y continuo, necesitaba reducir su coste energético con una instalación de gran potencia sobre una cubierta a dos aguas con zonas translúcidas.
Nuestra solución
Proyectamos un campo solar de 300 kW a lo largo de toda la cubierta, respetando las placas translúcidas y los pasillos de mantenimiento. La energía se reparte en tres inversores, cada uno con su protección identificada en un cuadro general de baja tensión con interruptor general y analizador de red. Redactamos el proyecto y gestionamos la tramitación y la legalización.
Resultado
La fábrica genera en su propia cubierta una parte relevante de la energía que consume, con una instalación ordenada, señalizada y fácil de mantener.