El reto
El concesionario dispone de una gran cubierta sin aprovechar y de un consumo eléctrico concentrado en horario de apertura: talleres, exposición y oficinas. El objetivo era reducir el coste energético con una instalación de autoconsumo, sin interrumpir la actividad del negocio y trabajando en altura sobre una cubierta con zonas de distintos materiales y lucernarios.
Nuestra solución
Analizamos el consumo del concesionario y el estado de la cubierta y dimensionamos un campo solar de 300 kW. Proyectamos una estructura coplanar anclada a la chapa, que respeta la estanqueidad de la cubierta, y distribuimos los módulos en varios campos para aprovechar la superficie útil dejando libres lucernarios y zonas no aptas.
Los tres inversores se ubicaron en el interior de la nave junto a sus cuadros de protección en corriente alterna, con el cableado recogido en bandejas. Durante el montaje se instalaron redes perimetrales y se balizó la cubierta para trabajar con seguridad. Nos encargamos también de la tramitación con la distribuidora y de la legalización de la instalación.
Resultado
El concesionario cubre una parte importante de su consumo diurno con energía solar producida en su propia cubierta, con una instalación legalizada y preparada para su monitorización.